
Demetrio Mota
Domingo, 11 de marzo, 2012
Un espacio para compartir mis experiencias cotidianas, que permitirá a quienes las lean conocer los principales elementos que componen mi filosofía de vida




Insuperable el mensaje anual sobre las comunicaciones del Santo Padre Benedicto XVI. Debe ser una lectura obligada para cualquier Ser Humano que quiera hacer de la comunicación un instrumento de crecimiento del bienestar de la Humanidad. (mensaje anual comunicaciones)
Uno de los peores males sociales de nuestra época es la incapacidad de las mayorías para disfrutar el silencio y para hacer del silencio la fortaleza de sus emociones y para en silencio obrar en bien del amor al prójimo.
Dice Benedicto XVI, “El silencio es parte integrante de la comunicación y sin él no existen palabras con densidad de contenido. En el silencio escuchamos y nos conocemos mejor a nosotros mismos; nace y se profundiza el pensamiento, comprendemos con mayor claridad lo que queremos decir o lo que esperamos del otro; elegimos cómo expresarnos”. Ojala que al leer esto lo asumamos como parte de nuestra esencia.
Urge asumir el silencio como parte integral de nuestro modelo comunicacional, porque tal y como dice el mensaje, ”Si Dios habla al hombre también en el silencio, el hombre igualmente descubre en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios. “Necesitamos el silencio que se transforma en contemplación, que nos hace entrar en el silencio de Dios y así nos permite llegar al punto donde nace la Palabra, la Palabra redentora”.
Que se imponga el silencio verdadero, para que hablen con toda sus fuerzas las palabras que nos liberan
Demetrio Mota

Demetrio Mota
Enero 14, 2012

Yo Creo en el Destino.
Es inevitable que lleguemos a cada uno de los puntos que lo conforman, pero cada uno de esos puntos contienen lo bueno y lo malo y la voluntad superior inclina el resultado a uno u otro lado, en función de nuestra actitud.
Por eso creo, que luchar con pasión y honestidad por las cosas que queremos, es la garantía de que el Creador, nos permita disfrutar las partes buenas de los puntos a que nuestro destino nos lleva y soportar con hidalguía aquellas que no son tan buenas
Demetrio Mota.
9 de enero de 2012